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Archive for 10 febrero 2016

Retirada del libro de SB ebooks

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Durante este último mes he decidido retirar la novela El Predicador de la colección SB ebooks y cerrar el acuerdo que tenía con la Agencia Literaria Sandra Bruna. Me gustaría dejar constancia en este blog de mis motivaciones para hacer esto y de algunas consideraciones para el futuro.

El motivo de esta decisión no se debe en modo alguno a una desavenencia con la agencia literaria. Al contrario, respecto a la agencia Sandra Bruna sólo puedo tener buenas palabras, y en especial a Joan Bruna, un hombre muy agradable que me atendió con sumo afecto más allá de lo que cabría esperar de un agente literario hacia un escritor novel y desconocido. La agencia Sandra Bruna ha sido pionera con la colección SB ebooks, buscando una nueva manera de promocionar a los escritores noveles en un mundo literario que vive inmerso en un período de grandes cambios nada fáciles.

Desde luego ha habido cosas mejorables que resultan hasta cierto punto lógicas. Ninguna agencia literaria tiene experiencia en la actualidad en lo que significan la publicación digital y los nuevos medios de las redes sociales para promocionar escritores. Son campos tan novedosos y tan cambiantes, que ya resultan muy difíciles para una gran editorial, cuanto más para una pequeña agencia que a lo que se ha dedicado tradicionalmente es simplemente a buscar talentos y apoyarlos a través del contacto editorial, pero nunca a hacer ellos una verdadera labor editorial.

Pero todo eso no me ha decidido en absoluto a dar este paso. Mi motivación es más personal. Por una parte, ser escritor, hoy en día, excepto para el periodista que vive de escribir, es una tarea costosa que implica tiempo libre. Escribir novela histórica, además, implica un trabajo extra enorme que va mucho más allá de lo que supone escribir novela romántica o incluso fantasía. En una novela histórica hay un trabajo de documentación muy laborioso que luego el lector no sé si llega a apreciar. Para hacerse una idea, de todo el tiempo que he dedicado a mi novela, el 80% ha sido documentarme. A veces he llegado a leer un libro entero que finalmente sólo ha representado una frase en toda mi novela. Es así. Uno no sabe si va a encontrarse con algo de utilidad en el libro de un historiador hasta que lo lee.  Por lo que no queda otra que leer libros, cuantos más mejor, tomar notas, y ser muy ordenado con todo lo que se va apuntando.

Ahora mismo mi tiempo libre se ha visto reducido por docenas de ocupaciones que lo limitan. Sigo escribiendo, pero a un ritmo muy lento, así que no quiero presionarme, pero imagino que las siguientes partes de El Predicador y el resto de novelas que tengo en mente escribir, tendrán que esperar. Eso supone que quizá durante algún tiempo largo El Predicador sea una novela solitaria y sin continuación, cosa que no me gusta. Creo que el El Predicador sólo se apreciará bien cuando pueda ser leída la trilogía completa y se llegue a su final después de una larga y emocionante lectura. Por eso creo que será mejor posponer el que la novela esté accesible a un momento en que todo el texto de las tres partes esté listo.

Unido a esto está el tema de la publicación en digital. La verdad es que resulta sumamente decepcionante cómo está el panorama digital en español. Se ha ido avanzando tan despacio durante estos años en España y en los países de habla hispana, que muchísima gente ha tomado la calle del medio y se ha puesto a descargar libros digitales de forma indiscriminada. Ahora, la gente ya se ha acostumbrado a la idea de que un libro digital es algo por lo que no hay que pagar, que siempre hay alguna web de descargas donde se puede encontrar cualquier libro, y ya no hay forma de cambiar esa actitud. Yo pensé que esto sólo ocurría con libros muy caros, que no se abarataban al pasar al formato digital, o con libros que directamente las editoriales o los autores se negaban a publicar en digital. Pero la sorpresa es que mi libro, que estaba a la venta por unos míseros 4 euros, cuando tiene una extensión muy larga, me lo encontré pirata a las pocas semanas de que saliera a la venta. ¡Es el colmo! Ya no sé qué espera la gente como precio aceptable para un libro digital. Imagino que la gente espera que los libros dejen de costar dinero.

Personalmente no escribo porque quiera ganar dinero vendiendo libros. Si buscara eso habría partido en tres la primera parte de mi novela y hubiera publicado tres libros en lugar de sólo uno. Muchos autores que publican en digital están haciendo eso. Escriben libros más cortos y crean varias partes donde antes se crearía un único título. Madre mía, si Tolkien levantara la cabeza, él que tanta lata dio para que le publicaran El Señor de los Anillos como un único libro y al final no lo consiguió.

Pero si me voy a gastar unos cuantos miles de euros en divulgar mi novela para tratar de llegar a todos los lectores que pueda, entonces el dinero pasa a ser un problema. Quizá por eso me estoy planteando hacer gratuita esta primera parte de El Predicador y publicarla yo mismo sin cobrar por ella. Si la gente no quiere valorar el esfuerzo que implica escribir un libro y no van a remunerar ese coste que conlleva el tratar de que una editorial te haga caso, entonces lo mejor para obtener cierta divulgación va a ser publicarse de forma gratuita. Así yo no gasto dinero contratando agencias o haciendo marketing por Internet, y por tanto no tengo que recuperar esa inversión poniendo un precio a mi novela. Aún así, me seguirá dando pena ver que la gente no valora el esfuerzo enorme que conlleva escribir, y más aún escribir una novela histórica como es El Predicador, una novela que si algún día puedo llevar a toda su extensión se podrá comprobar que contempla no sólo innumerables localizaciones por toda la geografía humana, sino diferentes épocas históricas y multitud de personajes.

En fin, esta es la motivación que hay detrás de todos estos cambios. De momento, todos los enlaces a las tiendas online donde se podía comprar la novela van a desaparecer y sólo estarán disponibles algún día, cuando yo pueda considerar que esta obra finalmente está lista para ser publicada.

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